Lanzarote tiene una zona para casi cualquier dirección de viento, así que la pregunta casi nunca es «¿se puede volar hoy?», sino «¿dónde?». Esta es la rutina que seguimos para responderla, en el orden en que lo hacemos, con las herramientas de esta web.
1. Empieza por la dirección
Cada zona de la isla funciona con una ventana de direcciones de viento y con ninguna más. La dirección te deja doce zonas en dos o tres antes de mirar nada más.
La rosa de los vientos de la portada muestra la ventana de cada zona, con el viento previsto de hoy dibujado encima. En resumen:
- Nor-noreste a noreste (el alisio habitual): el Mirador y Órzola, en la punta norte.
- Noreste a este: Mala en el norte y Macher en el sur.
- Este a sur-sureste: Playa Quemada, en la costa sur.
- Noroeste a norte: el risco de Famara (Los Pechos, Chimida, Las Nieves), más Tenesar y El Cuchillo, que también admiten algo de este en el norte.
- Sur a suroeste: Papagayo y Maciot/Femés.
Mira la dirección a lo largo de todo el día, no solo por la mañana. Un viento que role 30 grados te manda a la siguiente zona de la costa.
2. Luego, la fuerza
Cada zona tiene también su rango de velocidad. Tenesar quiere de 16 a 30 km/h; Las Nieves, arriba del risco de Famara, de 5 a 12. La portada da el rango de cada zona, y la web del viento pone a cada zona un estado para el día (volable, casi o no volable) con el motivo («demasiado fuerte», «dirección incorrecta»).
Dos cosas que conviene recordar del viento previsto:
- Es una media. Mira también las rachas. Una previsión de 20 km/h con rachas de 40 no es un día de 20 km/h.
- Es un modelo. En una isla de este tamaño, el viento del modelo y el de una ladera concreta pueden no coincidir. Para eso están las estaciones.
3. Mira las estaciones
Antes de coger el coche, mira las estaciones en directo en la web del viento: ¿qué está haciendo el viento ahora mismo cerca de la zona que tienes en mente? Si la previsión dice noroeste 15 y la estación más cercana marca noreste 25, hazle caso a la estación y vuelve al paso 1.
La web del viento muestra también los partes de los pilotos que están en el despegue. Un parte de alguien que está allí vale más que cualquier modelo.
4. Para los días de térmica, añade el RASP
Casi todo el vuelo aquí es de ladera, y para eso el viento en superficie es casi toda la historia. Los días en que esperas subir (viento flojo, zonas de interior, los días de invierno en Macher), mira el RASP. Es un modelo meteorológico calculado a 2 km de resolución sobre Canarias, hora a hora, y enseña lo que la previsión en superficie no puede:
- Fuerza de las térmicas: cuánto deberían subir y a qué hora empiezan y acaban.
- Altura de la capa límite y base de nubes: hasta dónde llegan las térmicas.
- Viento en la capa límite: si el viento a 500 o 1.000 m es muy distinto del de abajo. Viento fuerte arriba con viento flojo en superficie es una forma clásica de tener un día movido.
- Sondeos y windgramas de cualquier punto: el perfil de todo el día en una sola imagen.
5. Las señales de un mal día
Hay situaciones que hemos aprendido a descartar, o a ir a ver sin sacar la vela:
- Viento en el tope del rango de una zona, con rachas por encima. El alisio suele ir a más durante el día, así que una zona al límite a las 10:00 puede estar pasada a primera hora de la tarde.
- Una dirección entre dos ventanas. La zona de cada lado queda cruzada, y ninguna es buena.
- Suroestes fuertes de invierno. Las mismas borrascas que hacen funcionar las zonas del sur pueden traer viento muy fuerte y racheado.
- Calima densa. El polvo del Sáhara quita visibilidad y suele debilitar las térmicas.
6. Decide, y ten un plan B
Elige la zona que mejor encaje con la dirección y la fuerza, y la siguiente de la costa por si el viento rola. Luego ve a verlo. La previsión decide si merece la pena ir; el viento en el despegue decide si vuelas.
Las herramientas: la web del viento para las estaciones, la previsión de cada zona y los partes de los pilotos; el RASP para las térmicas y el viento en altura; la guía de zonas para despegues, aterrizajes y peligros.




